Si bien, la pandemia nos trajo mucha sacudida a nivel mundial, pero también nos trajo mucha enseñanza, y en lo personal fue: No dar nada por hecho.
Vi que como humanidad empezamos a valorar más el tiempo en familia, que sólo tenemos el HOY para vivirlo, dejar a un lado la pena y atrevernos a cambios de look como un nuevo renacer, hacer lo que nos gusta, aprender hobbies nuevos, dejar mensajes de esperanza en las banquetas para los vecinos, comer todos juntos en casa, incluso, aprendimos a agradecer el poder respirar sin nada más.
La pandemia vino a enseñarnos que podemos estar muertos en vida si sólo estamos en automático y que el vivir presente ya es toda una aventura.

Autorretrato en el 2021 después de experimentar el bleach en todo el cabello.

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